Encolado del papel de acuarela: qué es y por qué importa

Si alguna vez te pasó que la pintura se hundió en el papel sin darte tiempo a nada, o al contrario, que se quedó flotando y cualquier pincelada levantaba la capa de abajo, el responsable probablemente sea el encolado. Es una de las características menos conocidas del papel de acuarela y, sin embargo, una de las que más influyen en cómo pintas.
En este artículo te explicamos qué es el encolado, cómo afecta a la pintura, cómo saber si un papel está bien encolado y qué hacer cuando no lo está.
¿Qué es el encolado del papel de acuarela?
El encolado (en inglés, sizing) es una sustancia que se añade al papel para controlar cuánto y cómo absorbe el agua. Sin él, el papel de acuarela se comportaría como un papel secante: la pintura se absorbería al instante y no podrías moverla, fundir colores ni levantar pintura.
Tradicionalmente se usa gelatina, aunque también hay encolados vegetales y sintéticos. La gelatina es transparente, pero tiene un ligero tono amarillento: por eso muchos papeles de calidad tienen un blanco algo cálido. Algunos fabricantes añaden blanqueadores ópticos, que dan un blanco más brillante pero pueden perder efecto con el tiempo.
El encolado influye en tres aspectos del papel:
- La absorción: cuánto tiempo permanece la pintura en la superficie antes de penetrar en las fibras.
- La resistencia: una capa superficial protege el papel del desgaste cuando frotas, levantas pintura o retiras líquido enmascarador.
- El color: al mantener el pigmento cerca de la superficie, los colores se ven más luminosos.
Encolado interno y encolado externo
Hay dos formas de aplicarlo, y muchos papeles de calidad combinan ambas:
- Encolado interno: se añade a la pulpa antes de formar las hojas. Le da al papel estabilidad y rigidez.
- Encolado externo o superficial: se aplica al final, sumergiendo las hojas ya secas en un baño de gelatina. Crea una superficie más dura y resistente.
Por qué el encolado es tan importante
Un buen encolado es un equilibrio. Tiene que retener la pintura en la superficie el tiempo suficiente para que puedas trabajarla, pero no tanto como para que nunca se fije.

- Si el encolado es demasiado suave, la pintura se absorbe enseguida: no puedes fundir colores ni levantar pintura, y los colores se ven apagados.
- Si es demasiado duro, la pintura flota en la superficie durante mucho tiempo y cualquier capa nueva reactiva la anterior. Los colores se mezclan sin querer y las veladuras se ensucian.

Papel sin encolar, encolado suave y encolado duro
Según la cantidad de encolado, los papeles se pueden dividir en tres grandes grupos:
- Sin encolar: absorbe muchísimo. Piensa en el papel secante, el filtro de café o el papel de cocina.
- Encolado suave: como el papel de periódico, pensado para que la tinta penetre y se fije.
- Encolado duro: los papeles de arte, entre ellos el papel de acuarela.

Dentro de los papeles de acuarela también hay diferencias. Cada marca tiene su propia fórmula, y los papeles hechos a mano pueden variar entre lotes. Por eso dos papeles de 300 g/m² de algodón pueden comportarse de forma muy distinta. Si quieres conocer el resto de características del papel, como el gramaje o el tipo de prensado, lee nuestra guía sobre cómo elegir papel para acuarela.
Cómo saber si un papel está bien encolado
Una prueba muy sencilla: deja caer unas gotas de agua sobre el papel.
- Si la gota se queda en la superficie formando una pequeña burbuja, el encolado es duro.
- Si se absorbe poco a poco, es un encolado equilibrado.
- Si desaparece enseguida o se extiende por las fibras, el encolado es suave o inexistente.
También puedes pintar una pequeña muestra con dos capas: si al pintar la segunda la primera se corre mucho, el encolado es demasiado duro; si no puedes levantar nada de pintura con un pincel húmedo, es demasiado suave.
Problemas frecuentes y cómo solucionarlos
- La pintura forma gotas o se repele: el encolado está muy duro en superficie. Pasa una esponja o un pincel ancho con agua limpia por toda la hoja y deja secar antes de pintar. Muchos artistas lo hacen como parte de la preparación del papel.
- Manchas donde tocaste el papel: la grasa de los dedos daña el encolado y la pintura no agarra igual. Toca el papel por los bordes o con las manos limpias.
- Zonas que absorben distinto: el papel puede haber estado guardado con humedad. Guárdalo plano, en un lugar seco y protegido del polvo.
- El papel se ondula mucho: eso no depende tanto del encolado como del gramaje. Fíjalo con cinta o ténsalo antes de pintar.
Preguntas frecuentes
¿El papel barato tiene peor encolado?
No siempre, pero suele ser menos uniforme. Los papeles de estudiante, con celulosa, tienden a absorber de forma más irregular y a desgastarse antes al frotar. Para practicar sirven; para obras terminadas conviene un papel de algodón con buen encolado.
¿El encolado se pierde con el tiempo?
Puede degradarse si el papel se guarda con humedad, al sol o expuesto al polvo. Guarda tus hojas planas, en una carpeta o caja, y lejos de fuentes de calor. Un papel bien conservado dura muchos años sin perder sus propiedades.
¿Los blocs y los papeles sueltos tienen el mismo encolado?
Si son de la misma marca y gama, normalmente sí. La diferencia está en que el bloc viene pegado por los bordes, lo que ayuda a que no se ondule. Aun así, cada cara de una hoja puede comportarse un poco distinto: prueba ambas.
Conclusión
El encolado es lo que hace que el papel de acuarela funcione como tal: controla la absorción, protege la superficie y realza el color. Un buen papel tiene un encolado equilibrado que te da tiempo para trabajar sin que la pintura flote indefinidamente. Si un papel te da problemas, haz la prueba de la gota, prueba a lavarlo con agua antes de pintar y, sobre todo, compara varias marcas hasta encontrar la que mejor se adapta a tu forma de pintar.
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